Los datos son una herramienta fundamental para cualquier laboratorio.
Saber gestionar los datos adecuadamente supone tener la posibilidad de optimizar procesos, mejorar el rendimiento del laboratorio y en definitiva, dar un paso hacia adelante de cara a mejorar nuestro laboratorio.
Es sin lugar a dudas una forma para poder tomar mejores decisiones en el laboratorio. Los laboratorios se mueven en un entorno igual de competitivo que cualquier otro sector profesional.
Es por ello por lo que resulta de vital importancia que cualquier empleado del laboratorio que tenga que tomar una decisión, pueda tomar la mejor decisión posible gracias a tener en su mano toda la información necesaria para ello.
Las 3 claves necesarias para mejorar la gestión de datos en tu laboratorio
Toma de decisiones mucho más efectiva
Uno de los principales puntos fuertes de contar con datos bien estructurados y gestionados, es que nos va a permitir tomar decisiones de forma mucho más efectiva.
Cuando entendemos los datos se abren muchas posibilidades y se resuelven muchas dudas. Estas dudas pueden estar directamente relacionadas con tareas que tienen que llevarse a cabo en un laboratorio.
O bien pueden ser dudas relacionadas con aspectos de gestión del laboratorio en si. El plantearnos estas dudas y contar con herramientas para poder resolverlas es clave de cara a tomar las decisiones que realmente sirvan para el laboratorio y que nos ayuden progresar.
Evitar perdernos en los mares de datos
Uno de los problemas más comunes de los datos es que en lugar de resultar de ayuda, resultan abrumadores. Es lo que se conoce como mar de datos y navegar en estos mares de datos es clave para que un laboratorio tenga éxito.
Cuando trabajamos con un LIMS tenemos la posibilidad de organizar los datos de forma adecuada para que estos mares de datos nos resulten fácilmente navegables.
Te interesa: ¿Qué es un LIMS?
Un LIMS nos ayudará a revelar información, de todos estos datos, que quizás hasta ahora no habíamos considerado que podía ser de utilidad. Esto ocurre porque cuando no se trabaja con un LIMS, contamos con datos, no bien gestionados y por lo tanto no vamos a llegar nunca a poder ver el valor real de este tipo de datos.
Cuando trabajamos con un LIMS y podemos acceder a toda esta información, de forma clara, rápida y concisa. Comenzamos a darnos cuenta del potencial que tienen los datos que estamos almacenando y todo lo que podemos hacer con ellos.
Visualización de datos
Uno de los puntos fuertes de los Sistemas de Gestión de Información de Laboratorios, es que vamos a poder visualizar los datos de forma muy clara. Esto es gracias a la capacidad que tienen los LIMS para disponer la información en gráficos que vamos a poder entender mucho más fácilmente que si tuviéramos un largo Excel con muchas columnas y números.
Esta épica se acabó, gracias a esta forma de visualización de datos vamos a poder conseguir tener los datos bien organizados para poder comprenderlos mejor. Esto es clave para transmitir a lo largo de la organización la información y de esta forma conseguir éxito.