En el momento de escribir estas líneas, nos encontramos en plena ebullición del caso de la carne mechada.
Debido a una concatenación de irregularidades, ha salido al mercado una línea de productos cárnicos con listeria, una bacteria muy agresiva que presenta un 20%-30% de mortalidad en pacientes no tratados.
De hecho, la presencia de carne mechada y otros alimentos contaminados ha activado una alerta sanitaria en Andalucía, donde solo en Andalucía se han intoxicado más de 200 personas.
El caso de «La Mechá»: ¿qué ha salido mal?
Según las investigaciones, este caso responde a una negligencia de salud pública más que grave, que ha implicado varias muertes y abortos involuntarios, además de una buena cantidad de personas enfermas.
Por un lado, hay que atender a qué responsabilidad han tenido las Administraciones públicas (la Junta, el Ayuntamiento de Sevilla…). Por otro, la de los operadores de toda la cadena.
Según las investigaciones, se realizó supuestamente varias negligencias:
- Magrudis S.L., empresa elaboradora del producto, realizó unas obras de ampliación en su nave realizando dos infracciones. Por un lado lo notificó a la Junta sin pedir permisos de obras y, por otro, volvió a poner en marcha la cadena sin pasar por una inspección obligatoria.
- La calidad alimentaria de los productos era deficiente, según el reglamento 2073/2005. Hay que tener en cuenta que los productos comercializados pueden consumirse directamente, sin tratamiento térmico, por lo que son fuente potencial de cultivos nocivos. De hecho, en el producto acabado, el Reglamento dice que la presencia de listeria ha de ser nula en cualquier muestra que se tome.
- Se han encontrado muestras de listeria en dos zonas diferentes: las mechadoras y los carros de horneado.
- Uno de los clientes de Magrudis S.L. distribuyó carne mechada sin marca y repleta de errores de etiquetado, lo que hacía imposible identificar la línea de producto.
Además de esto, hay que mencionar varias negligencias no relacionadas con el ámbito sanitario, pero que también son relevantes en el caso.
Por otro lado, se tilda a la Administración de ineficiente por actuar tarde en este caso.
Ahí no nos meteremos, pero hay que decir que cualquier protocolo de seguridad alimentaria y salud pública debe ser rápido, impecable y con todos los implicados funcionando como un engranaje de precisión.
Si los organismos públicos, de control e información hayan actuado correctamente o no, lo dejamos a valoración del lector.
LabData FQM LIMS: cuando el error en laboratorio es mínimo
Por nuestra parte, en OrangeData Solutions aportamos nuestro granito de arena al campo de la seguridad alimentaria.
Mediante nuestro LabData LIMS, los laboratorios de ensayos químicos y microbiológicos pueden actuar con mucha más operatividad, reduciendo a lo vestigial el margen de error.
Así, quienes cuentan con este LIMS trabajan con máxima celeridad e incrementan el registro de datos en la trazabilidad de los productos, de especial interés en caso de aquellos alimentos listos para consumo.
LabData FQM Lims en alertas sanitarias
¿Habría solucionado algo nuestro software de laboratorio en el caso que hablamos arriba? Probablemente no, ya que el de la carne mechada se trata de un caso que va más allá.
De todos modos, conviene recordar que nuestro LabData FQM Lims es un software de laboratorio que facilita en buena medida la recolección de datos de estudio, muestras, etc. y permite gestionarlos de forma rápida y/o automática.
Así, tanto el cliente del laboratorio como los responsables del mismo están en conocimiento de las posibles contaminaciones del alimento en producción o del producto final.